Pese a los esfuerzos de la burocracia por dejarme sin vacunar, al final me he impuesto y ya estoy con las vacunas puestas (toma rima antiestética). Todo empezó en mi día libre, Lunes 26, cuando decidí madrugar e intentar ponerme las vacunas. El procedimiento, como suele ser en estos casos, tedioso y cansino. Para empezar,…