Bueno, había prometido un último post, así que aquí está!. Llegué ya hace unas tres semanas a España, después de haber estado trotando por el mundo desde Junio, y la verdad es que no he sentido el temible «efecto regreso» del que tanta gente me había advertido; ya sabéis: nostalgia, bajón, y esos suspiros incongruentes…
Mes: marzo 2008
New York, New York…
Y de San Fran…a Nueva York. La capital del mundo dicen. Edificios altos, metro grande, pizzas de más de medio metro de díametro, más edificios altos, museos para todo el mundo (desde cuerpos reales diseccionados, hasta historia natural, pasando por el mejor museo de arte contemporaneo del mundo), blancos, negros, chinos, hispanos, asíáticos, nativos americanos…….
Una conversacion de tantas
Ozu, que grande que es Nueva York. Que montón de cosas que hacer, y que montón de energias que traen los dos amigos que han tenido a bien compartir la ultima etapa de mi viaje conmigo. así que mejor dejo ese post para cuando vuelva… Hoy quiero contar una de esas historias que nunca acabo…
