Saigon es un elemento indispensable para cualquier pelicula de tiros y uniformes caqui que se precie. Ya sea como escenario de batalla o como leyenda mentada por el capitan viejo de turno, esta ciudad, y especialmente su nombre, se repiten en televisores de medio mundo ante espectadores que probablemente no se hayan planteado que la ciudad ha seguido su curso, hasta convertirse en una ciudad mas.
Olores agrios, motoristas pesados y una mezcla de estilo frances y americano, sazonados con el caracter vietnamita. Y ademas, venden mecheros Zippo de los que se dejaron los americanos cuando les dieron pal pelo. Algunos con inscripciones a cuchillo por detras del estilo “Aviador de dia, amante de noche. Borracho por decision, soldado por error”. Vamos, un souvenir (que llaman ahora a los chismes que compras en el extranjero) pequenyo, cuco, mono, ideal para regalar a amigos y allegados.
En Saigon consegui un buen viaje para subiendo por el Mekong y su delta, llegar hasta Phnom Phen, la capital de Camboya. Asi que despues de tres dias, barcos de cascara de nuez, senyoras de gorro conico pidiendo propina y mosquitos pasandoselo teta con mis tobillos consegui llegar a la capital con acronimo de partido politico.
Alli me esperaba Jose, un expatriado espanyol que habia conocido en mi retiro zarapastroso con los monjes budistas alla por Octubre. El bueno de Jose habia acabado viviendo en Phnom Phen despues de una vida interesante, de las que a mi me gustan. Ahora ejerce como disenyador grafico para las numerosas organizaciones humanitarias que hay por la zona. Antes se habia dedicado a la musica, tocando como guitarrista con un tipo que habia conocido en el parque del retiro, un tal Javier Alvarez. Tambien habia conocido en su etapa inicial a otro desconocido, Jorge Drexler. Al final tuvo que dejar la musica puesto que en la musica, como en la politica, el tamanyo de tus convicciones (iba a decir testiculos, pero hoy estoy fino) es inversamente proporcional al tiempo que pasas ejerciendo.
Con Jose me pase los siguientes dias en PP comiendo, comiendo con el resto de expatriados espanyoles. Miembros de la cooperacion internacional espanyola, fundadores de ONG’s, traductores de software… Creo que me los he conocido a todos. Por cierto, en una de estas cenas uno de los presentes me recordaba a alguien… dos preguntas hicieron falta para que me diera cuenta de que se trataba de Felipe, mi antiguo profesor de Antropologia Social…que pequenyo es el mundo.
Y flipo. Huelga decir que entre todos estos, yo, el mas pringao.
En esto que planteamos un viaje de fin de semana a la playita del Sur, a Sihanoukville. Ya saben, un clasico, gambas, almejas, sepia, sol y birra.
En mi coche ibamos el senyor traductor de software ingles-khemer (a partir de ahora TSIK), su senyora esposa (a partir de ahora SSE), el senyor Jose( J), el senyor consul espanyol en Bangkok (CEEB), y el senyor yo (YO). Antes de montarnos en el vehiculo para ir a cenar,entre gambas y cerveza, habiamos estado conversando sobre como funciona la ley aqui. TSIK opinaba que si tienes un accidente la culpa siempre se la echan al extranjero. Y como atropeyes a alguien mas te vale salir corriendo porque como te pillen te linchan, agregaba J (en realidad no fue el, pero todo sea por no meter mas acronimos…).
Total, montamos en el coche, nos ponemos direccion al restaurante. Por el camino descubrimos el Paco’s, nombre nada comun para un garito de Sihanoukville, asi que decidimos volver mas tarde para tomar alli el postre. Seguimos avanzando, cuando vemos que un grupo de vacas se disponen a cruzar la carretera, frenamos docilmente, despacito, apretando el freno levemente…y justo cuando nos estamos parando…..PUM.
Noto como algo nos ha embestido por detras, mi cuerpo se va para atras y luego para adelante dandome la impresion de que me han pegado un latigazo desde la mitad de la espalda hasta el cuello. El asiento del conductor (TSIK) se echa para atras para evitar que sufra danyos, y cuando el tema se estabiliza un poco y se me pasa el bloqueo mental me doy cuenta de que hemos tenido un accidente. Miro al senyor consul (CEEB) y a J, que son los que tengo al lado, y los dos tienen una cara de susto tremenda. Estamos todos sobandonos el cuello y la espalda para ver que no nos haya pasado nada. Yo todavia no se muy bien que ha pasado. Mientras tanto empiezan a llegar Khemeres y a rodear la escena. Imagino que es la novedad, y las ganas de oler que ha pasado. J sale del coche para evitar que el conductor del otro vehiculo se de a la fuga. Miro por la ventanilla y le oigo decir “esta mamado”.
Salgo para que me de un poco el aire y efectivamente, el conductor del coche de atras, khemer, esta tan borracho que casi no puede ni hablar. Hemos tenido suerte y solo se ha jodido el maletero, no parece que vaya a costar mucho la reparacion. Por el contrario el coche de nuestro amigo el templao esta perdiendo liquido y tiene peor pinta
Detras de nosotros para el otro coche de expatriados espanyoles que nos acompanyaban. Forcejeamos un poco con el conductor y al final conseguimos echarle a la acera. Cada vez hay mas gente. TSIK esta muy tranquilo, debe ser que despues de vivir 4 anyos en Camboya se ha acostumbrado a como funcionan las cosas aqui. No serviria de nada perder los nervios. He perdido a J de vista, y solo veo a CEEB llamando por telefono desde su movil. Y en el medio un monton de gente.
Afortunadamente parece que ‘’la multitud'’ ha tomado partido por nosotros. Normal, la situacion es de juzgado de guardia, un tio borrachisimo nos ha embestido por las buenas, y encima cada vez que ve la oportunidad tuerce las ruedas del coche como si se fuera a marchar. Por un momento me da la impresion de que nos va a tocar sacarle a tortas del coche, aunque la lucidez, incrementada por el bajon de adrenalina, me recomienda que no cambiemos la situacion de “”un borracho embiste a un coche” a “unos extranjeros estan currando a un Khemer”.
Al final llega la poli, y empieza la negociacion. El conductor del coche de atras era un policia, identificado con su plaquita en el salpicadero. TSIK, SSE y J se vana un garaje a intentar llegar a un acuerdo. CEEB y yo nos vamos con el resto al restaurante. Finalmente las cosas se arreglan, ponen todos los huevos sobre la mesa y al final por mucho poli que sea el borracho le toca pagar 200 dolares. Cenamos, los de la conversacion del garaje nos cuentan que la mujer del borracho iba a ser operada manyana…y que su hijo se habia dado otra torta con el coche hace una semana… vaya panorama. Cenamos, nos tomamos la copita en el Paco’s y nos vamos al sobre…manyana seria otro dia.
A la manyana siguiente me noto que tengo el cuello un poco dolorido. Nada importante, como cuando uno duerme con mala postura un par de dias seguidos. Asi que no me impidio disfrutar de la playita…
Sobre Phnom Phen, los restos de Pol Pot y los Khemeres Rojos, los palacios reales y vida khemer…tendran que esperar a la proxima entrega
. Vayan con dios.